miércoles, enero 02, 2013

Sor Juana


Sor Juana

Toca la tierra y tocó mi cuerpo, con su aleteo
un perfume ese deseo, ese cuerpo pequeño y muerto
de la que fue mi amiga, libres las dos, pájaro humana
las dos las dos cosas a igual tiempo
al tocarnos, nos tocó también la muerte, como un presentimiento
algo a lo que nadie otorga crédito
y es un dolor que se detiene, atrapado en la máquina
de lo que hay que hacer funcionar y no digiere
que la ausencia tenga plumaje, no lo procesa
luego de un encuentro milagroso
en el pedregullo de lo ordinario, una alegría de verte
de haberte tenido, queda entonces un hueco sin adentro
que traduce todo lo que consiga
en viento, en polvo y sinsentido.

2 comentarios:

Pringas dijo...

Muy lindo poema, te felicito amiga. Un abrazo. Gastón Sequeira

Espero te guste lo mío.

http://pringas-pringas.blogspot.com.ar/

Freschi dijo...

Gastón, gracias por pasar por mi blog y dejar tu huella. Lo mejor para vos en tu viaje de preguntas.
Romina