jueves, julio 05, 2007

Solaris

la impresión, la señal ésa del artificio fundamental
el incienso bello del horizonte de crisálidas al sol
y el inhumano, el cabestrillo
la desconfianza es atroz
no tiene ningún respeto y aún así
impregna su fulgor con aeroplanos
la sinectis, el despiole, la piola bárbara
y la cerrazón del día, una maestría pura


ése es el único jugo
la transparencia
bisagra intelectual
humo que acontece
siempre quebrado o biselado
cruje
entierra sus patas de araña
de cristal
fría, ríe
torna sol
en un parpadeo
enciende
no prospera
encandila


mini malismo

siempre el mal menor
estoy cansada del desamor
y su estruendo siempre inminente
minimal, pequeño
delicadísimo



de repente respeto a los ancestros
alma silenciosa despierta
quiere acabar con el minimal
atado de cabos que relumbran
solo en la punta como fibra óptica
el universo aparece como mínimas estrellas
en su viaje por el tiempo
todo aturde y atardece
y el planetario recicla su función
un atado de funciones, los funcionarios
la borra y el cuajo de sus discursos de río
y la playa alegrecida
solo por el ímpetu de ser feliz
a dónde se atan los cabos
cómo se largan, se arma el andarivel
o dónde aparece la vejez del tiempo
y los cabos nunca acaban
deseamos acallar el intento
dejar el cable pelado
pero hay música en ese cable?
hayamos amor en la discontinuidad?
las voces en mi cabeza gritan
convencidas y el bullicio
es un espejo del pavimento
no hay pose ni pócima
todo reblandece
disminuye
ocupa
la tristeza sí sigue su línea de inmensidad
desaparece
cede el miedo a la felicidad
intuye el asma del abismo
como un asma de amor
no se puede diluir
en alquitrán
el cerebro se quema
el humor de lo oscuro
arrellana el alma


mimoide

amanecí sólo en el desasosiego
repetí paso por paso las historias
el paso de las convivencias
fechas del vencimiento
y el itinerario

hay un terreno oblongo de la leva
se eleva oblongo, blando
el narciso
pesada su descripción
obscena, sin embargo,
la imagen se ha formado como tal
la primavera en la que he cuidado
un jardín
y el ser amado descuidado

una nueva vida
y sin embargo, el embauco
el narciso oblongo
como una pija pesada y curva
a punto de desinflarse,
el descanso nunca aparece sin descanso
no se forma y da sinsentido
obsequio, pulso preliminar
síntesis de la malformación
el malentendido


ni algas en el océano, oh sí, el desastre
el himeneo que titila, bambolea, desenhebra
lo que se sale de, lo que sobra
amanece sobre la prenda
y el pan de trigo
la ofrenda:
el estado civil
algo del amor incienso
todo lo que se siente es intenso
una bocanada de asma
una alegría estrépita
me mareo
algo de la conscripción me persigue
nacer luego o nacer demasiado,
todo se me ancla absurdo en el pasado
me sostiene una lámina
hay un enorme centro de este verano
un mar en el centro de la tierra
una roca más allá
isósceles
zumba el vino, blanco, manto
revuelve como una oleada, un vaho
ardor del centro del estómago
piel del musgo
extrademencial este terrible territorio
campo de nieve


un glacial refractario
caléndula del infinito
bostezo dentro de la boca de la ballena,
prefiguro el estómago,
la línea límite de la coherencia
se va dibujando a la par del desdibujo, un andarivel
un desfiladero de rocas
van cayendo las piedritas más pequeñas,
el invierno y el mar hacen saltar todo, todo
la línea de la música, el plano tensado de lo musical
lo que rebota por oido, resuena
como el infinito,
somos un cúmulo de ángeles deseando un coro
que se oye en el firmamento, el trueno,
la voz del cielo, el impacto de la presión atmosférica
y su chispa de luz
cielo siempre endemoniado
ciego de su pertenencia, reina como un plano
sobre la línea de la tierra



pura palabrería ésa del amor
cereza boba
melindrosa diosa de las ascuas
sin cereal, el manto hueco
cientos de sonidos siento
un colibrí, sonante
y cierta cremación
dulce o acre
venenosa palabra elucubrada con lubricante
penetra el vínculo
asume la aparente violencia
el vértice, el moco, el hongo
la malicia infartante del musgo, mustio y quejumbroso
pasto, parto gigante
sueño del broderie
pienso la materia
y resuena el mortal preludio:
"yo te mentía, siempre"


ésa es la línea, la música invisible, papá
digo esa palabra y la escribo y aparece ese torrente
la muerte de papá es lo que aterroriza, sus límites.
Papá me enseñó esto, me pasó esto,
un lápiz mecánico es una flor, no, es que aparecen una tonelada de imágenes del pasado, pequeños roces, cintitas del afecto, soy feliz en este colchón
soy feliz también en la soledad,
podría vivir, claro, siempre rodeada de seres y sola, o no.
Adoro, las siestas papá, adoro los espacios silenciosos y con buena luz
y los lápices mecánicos y los animales, los perros.
Dibujada a mano, mi dibujo está hecho en papel manteca, arrugado.
Papi, pá: algo que nace compone el mundo,
hay demasiado mundo,
mi infancia es llana, inmune,
hay cientos de metros en la baldosa del jardín.



un papel corrugado y brillante
está adentro
se arruga y se estira como fuelle
un cheviot, un gusano
abro el pecho, extiendo mi piel como un molusco
produzco calor, fricción
el papel se enciende, fosforece
ennegrece despacio, carbónico, translúcido
eso es algo que pasa
ligero, ligeramente
mirar las estrellas y deducir por un momento en qué momento estamos
se avanza así en el mar
también existe la calma
por qué se inventa la tormenta
se inventa el temor y la aventura también
se inventa, inventa el viento
solo en alguna noche, algún momento
la estrella, rosa de los vientos, coral,
flor animal del océano, te mecés en el agua
engordás,
soportás la quietud bajo la tormenta
un buen soporte, un buen canvas
sobre el hielo, el óleo
inventa, inventa el viento
algún momento
para ver la estrella, lo único que importa
la estrella
parece una médula, respira
tiene un centro de carne que bombea
cierra y abre los pulmones
bajo el agua

Nov/dic. 2005


No son nuevos. Estaban en una carpeta olvidada. Los agrupé y les puse el nombre de Solaris, por la novela de Stanislav Lem. Tarkovsky hizo una película alucinante. Hay una versión yanki pero no me gustó. Solaris es turquesa, y sus personajes son muy diferentes a la imagen perfecta de George Clooney.




8 comentarios:

mauro firmati dijo...

ENCANTADOR... una pregunta: ¿dónde podemos conseguir tus cosas en papel? todo dien la página, pero me cuesta llevarla en bondi o a reuniones de amigos.

jorge dijo...

Primero leí la nota final pero la olvidé.Creía estar leyendo un único poema.Me encantó su melodía y su magia.
jorge

Freschi dijo...

Para mis libros:
Calculo que en Belleza y Felicidad, La Internacional Argentina y Fedro se consiguen. Si no, quizás sea más fácil escribirle a adrian
apedreira@plebella.com.ar

poetas al volante dijo...

hola Romina, queremos invitarte a participar en "poetas al volante". es un blog nuevito de poesía y nos gustaría poder subir algunos poemas tuyos. visita el blog y si te parece, mandanos un mail a poetasalvolante@hotmail.com adjuntando tus textos, una breve bio y una foto.

bueno, esperamos novedades tuyas.

un abrazo grande

Anónimo dijo...

es hora de nuevos poemas, estos son geniales pero ya han sido devorados...gracias!!

Freschi dijo...

¡Pero qué velocidad para la devoración! Escribo bastante, y rápido, pero no taaan rápido.
¿Pasó por las entradas anteriores anónimo? ¿y por los links?

Anónimo dijo...

holoa romina
soy gladys
no me ha llegado correo
escribeme a gladysgonzalezsolis@yahoo.es

un beso
gladys

Anónimo dijo...

mauro firmati sos el mauro firmati que trabajo en el banco supervielle de la sucursal San Martin?